
De esta manera, nos evitamos los dolores de cabeza que lleva acomodar los muebles en un ambiente, cuando el espacio ya está dispuesto y solamente podemos modificar el mobiliario de lugar. Con los “muebles arquitectónicos” podemos ubicar un único mobiliario y tener todas las funciones necesarias para una cocina, una habitación o un estudio.
Gracias a esta nueva alternativa, la relación habitual se invierte: no contamos con muebles que debemos ordenar en el espacio disponible, sino que es el mobiliario el que se adapta a los ambientes de nuestro hogar, de acuerdo a las dimensiones y necesidades particulares en cada caso.
Es así que se crean muebles dinámicos y portátiles, que permiten hacer frente a los requerimientos de cada especialidad o función. Los muebles de la firma Kenchikukagu incluyen modelos móviles de una oficina, un dormitorio y una cocina. En su interior pueden hallarse todos los artefactos necesarios.
De esta forma, los complementos y muebles más pequeños como sillas, mesas, armarios, cajones y estanterías se encuentran inmersos dentro de la estructura de estas soluciones funcionales, plegándose junto a la pieza completa cuando la misma se cierra momentáneamente o debe trasladarse. Una idea muy útil para los tiempos en los que nos toca vivir.